Evangelios apócrifos y Constantino, un recorrido histórico hacia una realidad oculta.

Las implicaciones históricas de los evangelios apócrifos y Constantino.
Son pocas las personas que se detienen a pensar en las verdaderas implicaciones de la Historia, en lo que respecta a los pilares de la cultura Occidental, por supuesto estamos hablando de los hechos que motivaron la ruptura del tiempo hacia el año 0, es decir, que en el mundo algo había cambiado de raíz, pero ¿sabemos a ciencia cierta que motivó este cambio radical?

Evangelios apócrifos y Constantino

Habría que indagar en un primer instante en las raíces de las cuales parte el árbol de nuestra historia. El Emperador Constantino fue quizá el más decisivo a la hora de cambiar estos rumbos, pues como emperador de Roma se debía enfrentar al tiempo, siempre cambiante, siempre destructor.

Así que una de sus estrategias para afianzar el Imperio fue recibir con buen agrado una religión que en un par de siglos ya había hecho carrera dentro de las gentes más humildes del Imperio y que por distintas razones no era oficial.

Estas personas humildes eran la gran mayoría, de las cuales dependía la totalidad de su poder. Así las cosas le resultó grato que esta religión, el cristianismo, proponía a un solo hombre como hijo de Dios, por lo tanto un emperador como él podía contrarrestar su inestabilidad política asumiendo el cristianismo.

La forma de contrarrestar tal inestabilidad fue pues asumir la fe cristiana, en el año 313, para evitar que su linaje fuese derrocado más adelante y además aprovechar la posibilidad que nunca antes se le volvería a presentar, la de Dios hecho hombre, hecho Imperio, un solo Dios, un solo Emperador delegado por Dios mismo.

Pero tal cambio por supuesto no fue tan tranquilo, es conocido que el Imperio Romano persiguió y mató centenares de cristianos antes de asumir la fe, ya que ellos mismos habían copiado las costumbres, dioses y ritos griegos sin exceptuar ninguno.
La sociedad romana era ante todo guerrera, por lo que se hizo conocida su alegoría “Con esta cruz vencerás”, porque Constantino había soñado con un ángel que le promulgaba tal vaticinio. El Edicto de Milán, promulgado por él mismo, decreta precisamente la libertad religiosa.

La deificación de Cristo

Así se llevó a cabo la deificación de Cristo en las sagradas escrituras, la pérdida progresiva de su humanidad en La Biblia y que originalmente son manuscritos griegos como es el caso del Antiguo Testamento que pasó a ser la primera versión del Nuevo Testamento.

Esta tarea se emprendió en el año 360 de nuestra era y de los cincuenta manuscritos los más destacados son Codex Sinaiticus, Septuaginto, los cuales resumen el Dogma Cristiano tal como lo conocemos hoy día, sin que se permitiera en su época otras versiones de los evangelios apócrifos, pues la única que puede existir es la del Emperador Constantino, ya que es esta versión del evangelio la que otorga el poder al Emperador y al Papa.

Pero el Codex Sinaíticus, el más importante de los evangelios apócrifos se escapó de ser quemado y fue fuertemente custodiado hasta el siglo XIX en el monasterio de Santa Catalina y posteriormente fue trasladado a la Biblioteca Británica, la Biblioteca de la Universidad de Leipzig en Alemania y la Biblioteca Nacional de Rusia.

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